fotos del comedor

lunes, 5 de marzo de 2012


Osteoporosis una enfermedad silenciosa

La osteoporosis es una enfermedad ósea que consiste en la disminución de los minerales que componen a los huesos produciendo que éstos no puedan absorber el calcio necesario para su buen mantenimiento. Los huesos de una persona que padece osteoporosis se vuelven porosos lo cual los convierte en frágiles y quebradizos por lo que son susceptibles a las fracturas, su aparición, lamentablemente es el indicativo de que ya existe esta enfermedad y se tiene que aplicar el tratamiento correctivo en lugar del preventivo que es el mejor.


La osteoporosis se considera una enfermedad de mujeres pues son ellas quienes presentan una menor densidad de masa ósea. A partir de los 35 años los huesos comienzan a desgastarse y cuando aparece la menopausia, los niveles de estrógeno disminuyen acelerando este proceso haciéndolos más propensos a fracturas en las muñecas, cadera, costillas y columna vertebral.
Situaciones de riesgo para contraer osteoporosis:

  • Amenorrea: La falta de menstruación ya sea por menopausia o por otros trastornos hormonales
  • Deficiencia en los niveles de calcio y vitamina D por mala alimentación
  • Exceso en el consumo de alcohol, tabaco y café
  • Llevar una vida sedentaria
  • Padecer bulimia o anorexia
  • Extirpación de los ovarios
  • Consumo prolongado de medicamentos a base de cortisona
  • Padecimiento de enfermedades crónico degenerativas como diabetes, hipertiroidismo, artritis

La osteoporosis es una enfermedad silenciosa; pues, no duele ni presenta mayor síntoma que el desgaste óseo, para detectarla es necesario realizar un estudio llamado densitometría, es decir, con el cual se mide la densidad mineral ósea. Este test consiste en el análisis de un hueso en específico que generalmente es de la columna vertebral, se puede realizar por medio de ultrasonidos, rayos x o isótopos radiactivos con el fin de medir la evolución del desgaste óseo y brindar el tratamiento preventivo a las fracturas.

El tratamiento médico que se brinda a la paciente con Osteoporosis, puede consistir en:

  • Analgésicos en caso de presentar dolores en la espalda, piernas o brazos
  • Añadir dosis de calcio, fósforo, magnesio y vitamina D a la dieta diaria por medio de una alimentación balanceada y de cápsulas polivitamínicas para retardar el desgaste de los huesos
  • Dejar la vida sedentaria por medio de ejercicio físico constante pero no exhaustivo ni riesgoso para no ocasionar fracturas por medio de una caída
  • Dejar de consumir alcohol, tabaco, café

La osteoporosis es una enfermedad crónica, es decir, persiste por toda la vida; sin embargo, puede ser controlada y aún, mejorar la calidad de vida de las pacientes al seguir las recomendaciones de su médicos; podemos observar que una de las principales causas de la Osteoporosis, radica en la mala alimentación y la falta de ejercicio físico.


Anteriormente se pensaba que la osteoporosis era menos frecuente en personas con sobrepeso u obesidad; sin embargo, estudios recientes han revelado que los altos índices de grasa acumulados en la zona del abdomen tienen más posibilidades de presentar desgaste en la densidad mineral en los huesos lo que conlleva al desarrollo de la osteoporosis.


Las secuelas de una osteoporosis no tratada suelen ser:

  • Fracturas en las vértebras que ocasionan dolores severos en la paciente
  • Aplastamientos vertebrales que conllevan a la disminución de talla
  • Deformidades óseas acompañadas de fuertes dolores
  • Microfracturas en las vértebras que pueden llegar a degenerar en jorobas y distensión muscular
  • Fractura de cadera que ocasiona el mayor porcentaje de invalidez en ancianos y puede llevar a la muerte

El diagnóstico de osteoporosis puede causar un fuerte impacto a las pacientes que puede llevarlas a una profunda depresión; hemos visto que aunque no se cura, la osteoporosis no interrumpe la vida, es una oportunidad para mejorar los malos hábitos y la calidad de vida. Consulte y siga las indicaciones de su médico.


Cómo llevar una buena alimentación

Según los expertos en alimentación, la hora de la comida es muy importante no solo para una buena relajación, sino también para que nos de energía y podamos terminar el día mejor.
Entre los platos que se pueden consumir a la hora de la comida sin que nos agreguen muchas calorías, podemos citar algunos: pechuga de pollo con verduras al vapor, sopa de verduras con un sándwich vegetariano de pan integral, filete de pescado con puré de verduras o arroz, estas comidas son completas, nutritivas y saludables y de esta forma evitaremos la sensación de pesadez.
Es importante que la cantidad de comida sea moderada, reduciendo las grasas, evitando salsas cargadas, cortes de carne grasos, excesos de mantequilla y postres.

Estos últimos tienen un tiempo y lugar de digestión distinto a las comidas principales, y es por esta razón que muchas veces nos sentimos “pesados”.
Es muy importante comer 4 veces al día, no saltar ninguna comida de esta forma, los niveles de glucemia se conservaran y mejoran los hidratos de carbono ingeridos y se evitan los ataques de comer cosas dulces después de la comida.

Las frutas como ciruelas, higos, albaricoques, manzanas son dulces, contienen azucares naturales y aportan minerales y vitaminas. Las frutas asadas al horno, las gelatinas de agua, o compotas pueden ser un buen sustituto.
Entre los alimentos saludables que nos dan sensación de saciedad, la fibra es la mejor aliada, pues hace la digestión más lenta y favorece el incremento gradual de los niveles de glucemia, los cereales integrales y sus derivados, combinados con semillas y frutas secas, asisten al organismo en sus reservas para un buen rendimiento físico y mental durante todo el día
La buena alimentación favorece la buena predisposición, la serenidad y la calma en el trabajo. Las largas horas de trabajo nos impiden actividades físicas, por lo tanto es beneficioso cuidar de
una dieta sana.

Un cuerpo bien nutrido aguanta mejor el ritmo de trabajo de largas horas, y puede resistir mejor los desequilibrios que provocan enfermedades.


Gozo eterno

“…No os entristezcáis porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”Nehemías 8:10

Gozo: Sentimiento de complacencia en la posesión, recuerdo o esperanza de bienes o cosas apetecibles. Alegría del ánimo, del alma o el espíritu.

Los días de Nehemías marcaron un cambio de rumbo en la historia de Israel. Había sido liberado un remanente del pueblo cautivo en Babilonia, y había regresado a Palestina. La Ley, que había sido prácticamente desconocida por los exiliados, ahora volvía a ser establecida como la regla de la comunidad recientemente formada. Había un recuerdo vivo de los muchos pecados del pasado, y las lágrimas, como es natural, se mezclaban con el agradecimiento de que volvieran a ser una nación, teniendo adoración y una Ley divina en medio de ellos; todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la Ley. Comed... bebed..., porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza."

El Señor no nos ha dejado a nosotros el que escojamos si queremos estar contentos o tristes, sino que ha hecho de la felicidad algo imperativo. «Gozaos en el Señor siempre; otra vez digo: ¡Regocijaos!» (Filipenses 4:4).

La Biblia habla aquí de regocijarse como un deber personal, presente y permanente para el pueblo de Dios.

El no regocijarse es pecado, es producto de la amargura, revanchismo, ira, resentimiento.

El gozo de las cristianas no es la fiesta, no es el gozo del mundo, no son las modas, las telenovelas ¡NO! el gozo de las hijas de Dios es muy diferente porque Dios no es un Dios de tristeza, no es un espíritu amargado que un día nos va a recibir; nos va a recibir un Dios de gozo inefable.

Al mantener cada día los ojos fijos en Él, se puede experimentar cada día su gozo.

Las circunstancias no nos pueden robar el gozo; pero, cómo se reacciona ante las circunstancias podría hacerlo.


Si Puedes

Si en la tristeza puedes cantar,

Si en el dolor puedes reír;

Si aunque fracases puedes luchar:

Eso es perseverar.

Si te desprecian porque eres fiel,

Si te castigan por ser veraz;

Si en tú cambio ofreces miel:

Eso es amor.

Si al rencor no das lugar

Y pronto olvidas la ofensa atroz,

Y has aprendido a perdonar:

Eso es de Dios.

Si puedes quedar en pie

Cuando otros caen por su debilidad,

Y tú prosigues llena de fe;

Eso es creer.

Si en Jesucristo pones tu fe,

Y arrepentida no pecas más;

Si perseveras, esto yo sé:

Que al cielo irás,


¡Lleva la Luz!

“Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz no hay ningunas tinieblas en él.”

I Juan 1:5.

A la mujer ya sea madre soltera, casada, viuda o divorciada; se le abre la oportunidad de llegar a ser más de lo que es ahora; mayor autodisciplina, metas más elevadas, con más amor, una vida más significativa, un estilo de vida mejor dirigido. Sin embargo, si eres hija de Dios, por la fe personal en Cristo, Dios espera que andes en la luz.

La luz expone, por lo que a veces preferimos andar en tinieblas, porque expone la oscuridad que hay en nosotras; como también ilumina lo que somos. No vemos sombras, vemos realidad.

Yo veo lo que soy en realidad al andar en la luz; no tengo que probar nada acerca de mí misma; puedo ser yo misma. Se ha quitado la muralla que había entre Dios y yo; estas murallas también se han derrumbado entre otros y yo.

Me puedo aceptar mi misma porque Dios me ama. Puedo amar a otros porque me ha aceptado tal como soy.

El amarnos a nosotras mismas es imprescindible si hemos de amar al prójimo. Jesús dijo: “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. El mundo está lleno de mujeres que pretenden amar a las personas sin haberse aceptado ella mismas, y sin haber recibido el perfecto amor de Jesús que es el que nos permite amar sin condiciones.

¡No nos ofendemos diariamente porque Cristo cada día nos dice lo que valemos para él!

“Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como el está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” I Juan 1:6-7.